Poeta radicada actualmente en Viedma, vivió mucho tiempo en Sierra Grande (Río Negro), gran impulsadora de la actividad literaria en la Patagonia. Ha recibidos varios importantes premios por su poesía.
FIRME COMO EL ACASO
I
Explicar este misterio
que te concierne
te anticipas
palabra
te anticipas.
II
Memoria del futuro Alguna
vino a decirme dónde estoy
La que no soy, en ti
me está llamando.
III
No es la cuestión, ya sé
me dije muchas veces
y otras tantas mis árboles elevaron los brazos
hacia el cielo.
IV
No es el caso, tampoco,
que termine
estos versos redondeando esta
o.
V
Créeme:
mañana ocurrirá lo mismo.
Es que hoy en mi dedo índice
dormido se ha un ángel
por eso canto inmóvil para que no despierte
y no mire tantas letras denunciando
i Aquí yace el poema!
denunciando
VI
Vos palabra, inclinás tu cabeza
abandonándome en la noche
y parecés pensativa hurgar en el misterio de mis cosas
De esas mis tuyas cosas
ajuliadas y dubitativas
tan hondas
que ya es nada lo que sabemos
la una de la otra.
VII
Día por encima del día
Hoy ni yo ni las cosas pueden ser lo que son
Perdida estoy de mí
Ya ni sé dónde estoy
Por mi parte te digo que el jardín de mi casa
y mi casa
conmigo se fugaron.
VIII
La que no soy, en ti, está llamando
pues como decirte que en mi frente
otro mar
de mármara navegado es por otros mares barcos
Las letras se me cruzan
agitan sus banderas
De verde, vestirme de verde
de verde húmedo
para la que no soy, en ti, esté brotando.
IX
Ajuliarse el alma
por si acaso
navegar, palabra,
en tu aguatinta
ser en voz
palabra
trasmutando.
X
Pero ¿cómo atreverme a preguntar
pregunta verde
dedos tendidos suplicantes de palabra
voladora
hacia el poniente tanteando una respuesta
gélido viento a mis espaldas
XI
¿acaso alguien
encuentra la fórmula del vuelo
en un poemar
que deshabitado mi casa voladora
hoy transita la mágica forma
de esta a.
¿es por qué no soy elefante
séame permitido no existir
en las páginas de letras fijas
donde la que no soy, en ti,
está buscando.
XII
Alguna memoria vino a decirme dónde estoy
Ya debo despedirme
De visita, palabra,
de visita.
La que no soy, en ti,
está llamando.
XIII
Celestiales, oníricas personas
tocan flautas aciagas
al borde de estos mínimos decires
en voz baja
Toda belleza es falsa
pero el amor quizá.
Allí donde polares vos y yo, palabra,
nos entendemos
hasta oler derramados paraísos
en las entrañas de la tierra
Perfectos de verdad y resultado
Fatal ritmo y violín.
Misericordia.
XIV
Puja un ritmo, palabra,
Va la semilla
Revisando jardines
Voy la hembra
Voy ejercicios de sexo y sombra
gota a gota revisando
Me acostumbro al olvido
En la edad del diluvio gira hermético
el poema
un haz añil relámpago con hábitos
de hierba y rostro ido
Pareja de sapos
fraguan tus dos alas
Mariposa la mierda
Mariposas
La que no soy, en ti, se está escapando.
XV
Palabras son y sílabas eléctricas.
Vaivenes que acarician navegando
un cielo de osamenta en las entrañas,
un fardo de colinas en el cielo
Diáfanas bacterias han traspuesto
el umbral de algún signo y son palabras
Son aspas retoñando en altos trompos
ánimos de remolino y planto islas
de lesa tempestad como bendita
Me he pasado la vida dando adioses
terminaré, palabra
retornando.